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27 de julio de 2015

Lo das todo. Una y otra vez lo das todo de ti. 
Inviertes el 159% de tu energía en algo. Le pones empeño, dedicación, ganas.
Dejas sudor y sangre, literalmente, en algo para que eso funcione y así tener buenos resultados, y al final, ¿qué? ¿QUÉ?
Al final nada.
Menosprecian tu trabajo. Te escupen en la cara, te humillan, te avergüenzan delante de diestro y siniestro. Porque sí, por amor al arte.
Tiempo perdido, ilusiones gastadas. Harta de levantarme. Harta de callarme.
Puedo hablar, claro que puedo. De hecho lo haré. Sacaré toda esa mierda que llevo guardando dentro hasta que no haya rastro alguno de todo ello.
¿Lo malo? Que me verán como alguien débil. ¿Por qué? Siempre he sido una chica de lágrimas fáciles y, cuando discuto, por lo que sea, si me altero, lloro.
No porque me sienta mal, ni porque la otra persona me hiera verbal o físicamente, sino porque la rabia que me corroe sale en forma de lágrimas. Y eso, lamentablemente, no lo puedo evitar...

Todo para nada.
Todo para nada...

17 de julio de 2015

...

La rabia es como una boya en la superficie del agua.
Lo que crees que te enfada es solo la punta del problema. 
Has de seguir la cadena hasta abajo para ver a qué estás enganchada. Qué la mantiene en su lugar.

10 de julio de 2015

Antes era una de las personas más positivas que podía existir.
Antes irradiaba luz, alegría, felicidad.
Antes mi paciencia no tenía límites. Dios... Cuantísimo podía aguantar...
Antes creía en los demás. Confiaba ciegamente en ellos, creía en la pureza de la humanidad.
Antes sonreía más. Pero de verdad.
Antes vivía más.

Pero como todo en esta vida, las personas cambian, evolucionamos, nos adaptamos.
Con esa evolución llegan los baños de realidad. Las heridas. La verdad.

Ahora doy gracias si puedo llegar al final del día con ilusión.
Ahora no sé lo que irradio. Tan solo intento ser yo.
Ahora mi paciencia se agota deprisa. Trabajo en ello, pero tiene su límite.
Ahora no creo en nadie. Confío solo en mi, y en ocasiones ni eso... Ahora me cuesta confiar.
Ahora sonrío para que me dejen en paz. Para tapar mis penas. Para no llorar.
Ahora vivo menos.
Ahora muero más.


...

Cada vez que existe la posibilidad de que ocurra algo "malo", pienso en todas las situaciones que se deben dar para poder salir de dicho problema.
Lamentablemente todas las soluciones me llevan a un punto en el cual no salgo bien parada, ya que, en el fondo, no deseo salir airosa de ello, pues visualizar el fin, en cierto modo, me produce esa paz que tanto ansío. 

8 de julio de 2015

Es increíble cómo pasa el tiempo;
      cómo las cosas cambian.
      cómo las personas evolucionan...

Es increíble lograr algo que creías perdido desde un principio.
Y más increíble es disfrutarlo.
Adoro dar amor. Adoro recibirlo, pero sobretodo darlo. Y que todo se convierta en un amor correspondido... es una gran dicha.

Es increíble cómo pasa el tiempo;
      cómo evolucionamos juntos
      cómo nos cuidamos
      y cómo aprendemos el uno del otro.

4 de julio de 2015

...

Hablemos de relaciones:

Como todos sabemos, es horrible la sensación de perder aquello que más quieres, a la persona que creías el amor de tu vida.
Es... uno de los peores sentimientos, pensar que todo fue una farsa. Una verdadera y completa farsa. Que al final nada valió la pena y que todo carece de sentido.
Como todos sabemos, al fin y al cabo terminamos por superar dicha pérdida.
Nos levantamos del suelo con alguna que otra ayuda, con esa fuerza interna que creíamos no existía. Nos levantamos y volvemos a mirar arriba. 
Conseguimos ver luz al final del túnel. Ya no todo es negro. Ahora hay un atisbo de gris, y poco a poco, encontramos lo blanco.
El dolor no se esfuma. Ojalá, pero no.
La herida no cicatriza del todo. Siempre hay algo.
Pero ese algo no nos impide continuar nuestro camino. Ya no. De hecho, aprendemos de él.
Nuestro luto por la pérdida puede durar un mes, dos meses, siete meses, un año en otros casos. Pero nunca debemos permitir que ese sea nuestro eterno mañana. No. ¿Para qué?
Es doloroso como nadie se puede imaginar, solo aquellos que han pasado por lo mismo o situaciones similares te comprenderán. Otros... Tan sólo conseguirás un "no pienses en eso" de ellos. Poco más.

Creer en uno mismo es la clave de todo. Tener las suficientes fuerzas como para levantarse sin ayuda de nadie.
NOSOTROS somos la clave. No segundas ni terceras personas. Sino nosotros mismos.

Animo a toda aquella persona a levantarse cuando se sienta preparada, porque lo que te estás perdiendo por estar en un agujero eterno es infinitamente mejor de lo que consigues estando así, que es absolutamente nada.
Yo toqué fondo y estuve ahí muchísimo tiempo, más del que me gustaría reconocer. Pero me levanté. Lo hice y aquí estoy ahora mismo, siendo capaz de ver lo bueno que he conseguido tras haber pasado por la peor parte de mi vida, hasta ahora.
Las posibilidades de restaurarnos es enorme. Solo nosotros mismos tenemos la capacidad de hundirnos en nuestra miseria y no ver más allá.

Sé fuerte.
Seamos fuertes.

2 de julio de 2015

Duele... el pasado que duele.
Duele el amor, y duele la ausencia.
Duelen los besos nuevos, y las caricias ya viejas...

☼

INTENTO ESCRIBIR MIS MEMORIAS.

ESAS QUE TANTO ME HICIERON SENTIR.

PERO TENGO UN PROBLEMA; NO SÉ QUÉ PALABRAS ELEGIR...